Era el segundo día del viaje de este viaje de cicloturismo donde recorrimos General Belgrano y paseamos por el bosque encantado, para reponernos de la pedaleada del día anterior y retomar fuerzas para el regreso del día siguiente.

Mucho relax

Tanto que arrancamos después de las 12.
Yo me desperté a las 8 para hacer una parada técnica, pero me volví a acostar para no molestar y hacer un poco de tiempo a que abra la despensa. Después de un rato, que resultó ser más de una hora y media, vencí la fiaca de salir al frío y como ya no pude con las hormigas del cucu, me levanté, me vestí y salí a comprar algunas cosas para desayunar. Para mi gran sorpresa no sólo el día estaba impresionante, sino que creo que hacía más frío en la cabaña que afuera. Así que cuando volví con las provisiones y como todas las luces seguían apagadas, me quedé desayunando afuera.
Disfrutando los mates pese a saber que pasa el tiempo y es menos tiempo de pedaleo, pero no todo es pedalear en la vida. Poco a poco se fueron despertando y sumándose a desayunar.

Relax en General Belgrano y paseo al bosque encantado

Así que poco después del mediodía arrancamos a pedalear rumbo al bosque encantado, tomamos el camino de tierra que va paralelo a la vía, con la intención de después a la vuelta hacer el camino que va a Chas. Venia tan relajada y entretenida en la charla que me pasé de la bifurcación. Por suerte no fue tanto. Así que pegamos la vuelta y encaramos por el camino arbolado que llega hasta la entrada del bosque.
Unas fotos en el museo y el parque que nos llamaba a tomar unos mates, nos capturó y no pudimos no sentarnos a disfrutar de los verdes en el verde.

Pero todavía nos quedaba el atractivo principal por ver: entrar a los senderos del bosque encantado en busca de duendes. Así que fuimos a perdernos nomas en los senderos del bosque, sin encontrar los duendes pero disfrutando de los senderos, recargando pilas y conectándonos con la naturaleza.

Tanto relax, que nos desencontramos

No me pregunten como ni cuando, pero el sol empezaba a estar mas flojito, y el frío empezaba a sentirse así que enfilamos para el museo a encontrarnos con uno de los integrantes del grupo que había decidido quedarse fuera del bosque no por miedo a los duendes sino para cuidarse que la humedad del bosque se le metiera mas en los huesos. Primer desencuentro, porque en el punto de encuentro no estaba. Y ahí, como siempre que hay un desencuentro empezamos a desencontrarnos mas. Unas personas que estaban ahí nos decían que se había ido, entonces varios sugirieron volver. Pero y si había ido a la entrada? O a dar una vuelta? O simplemente a regar la pachamama y cuando volvía no nos encontraba?
Fuimos hasta la entrada a ver si teníamos mejor señal como para poder contactarnos y por suerte pudimos. Efectivamente había emprendido el regreso porque estaba con mucho frío. Como no estaba tan lejos volvió y emprendimos el regreso por la ruta todos juntos disfrutando del atardecer en el horizonte.

Segundo desencuentro

Llegamos al pueblo, el plan era parar a hacer unas fotos en la antigua estación y de ahí quienes quieran se van a la cabaña y otros vamos a comprar lo que haga falta para la cena.
Segundo desencuentro, se nos desalinearon dos patitos, que se colgaron viendo un mehari volar… jajaja, no volar no (sino creo que yo también hubiese parado), pero bueno…
Esta vez no nos pudimos reencontrar.
Por eso es importante la comunicación. Ante cualquier imprevisto avisar, por mas 1 segundo que sea, se avisa y se para, porque a veces los vericuetos de los caminos hacen que dos segundos mas tarde no se sepa por donde siguió el grupo. Se dio la casualidad de que justo la calla llegaba a una cortada y seguía en una S, y no nos vieron doblar. Pensando que los había agarrado el semáforo los esperamos unos metros después de la curva, pero cuando el tiempo nos pareció demasiado largo para un semáforo volvimos y como ellos estaban dentro de un terreno no los vimos. Por suerte quedo solo en anécdota y un poco de frío que tuvieron que tomar hasta que volviéramos a la cabaña.

A reponer energías

Charla correctiva y a cocinar ahora sí el rico guiso de lentejas,
A dormir temprano que mañana nos queda un largo día de regreso. Y en breve el próximo capítulo de este hermoso viajecito.

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4 comentarios

  1. Hola Lu, ante todo agradecido por esta muy linda salida que disfruté a full.
    Felicitarte por encargarte excelentemente de todo, diez punto.
    En lo personal ya estoy pensando en el próximo viajecito.
    Me gusta mucho pero mucho viajar y el contacto con la naturaleza.
    Así que ya sabes a las órdenes
    Abrazo !! ‘ ✋❤

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